Bienes inmuebles, muebles e inmateriales declarados Bien de Interés Cultural, Catalogado, Inventariado y Monumento de Interés Local por el Gobierno de Aragón y los ayuntamientos
El origen de la construcción se sitúa en el siglo XIII, si bien el edificio fue objeto de sucesivas reformas, siendo la más significativa la realizada a finales del siglo XIV, cuando se reorientó el templo. La fábrica actual corresponde en gran medida a la reconstrucción llevada a cabo en la década de 1990, ya que el templo se encontraba en ruinas.
La ermita es un sencillo edificio de mampostería y sillar, de planta rectangular y testero recto. En el interior se desarrolla como espacio único, articulado por arcos diafragma apuntados que apean la cubierta de madera a doble vertiente y marcan los dos tramos de la nave y la zona de la cabecera, en la que se ha dispuesto una tarima elevada para adecuar el espacio a nuevos usos. Los arcos corresponden a la reforma del siglo XIV, cuando se transformó la primitiva iglesia de tres naves en un espacio de nave única, cambiando su orientación; uno de los arcos fue reconstruido en la última restauración, cuando se colocó la actual cubierta. En el muro izquierdo se conservan los restos de los arranques de los arcos correspondientes a una nave lateral construida en el siglo XVI y derruida en el XVIII.
En el exterior, en el muro de los pies, se conserva la portada original del siglo XIII, realizada en sillería; abre en arco apuntado con tres arquivoltas, la central decorada con picos y la exterior con lóbulos y enmarcada por una moldura con la misma decoración; a ambos lados de la portada hay dos gabletes apuntados enmarcando sendos relieves muy deteriorados.
El resto de los muros son de mampostería con sillar en las esquinas y están reforzados por machones colocados a finales del siglo XIX. En el muro izquierdo se abrió un nuevo acceso, adintelado. En el muro derecho destaca una construcción adosada que fue antigua sacristía y casa del ermitaño.
Restos muebles asociados
En el Museo Diocesano de Teruel se encuentran los resto de un calvario con un Cristo sin brazos y sin cruz, acompañado por San Juan evangelista y la Virgen María. Se encontraron el 18-8-1946, emparedados en un hueco de la cabecera. Es una escena elaborada en el siglo XIV.